Tras la identificación, por parte del empresario y con la ayuda del técnico de prevención de riesgos laborales, del riesgo de exposición de los trabajadores a polvo de sílice cristalina respirable, se debe de realizar:

  • Evaluación de la salud inicial.
  • Vigilancia de la salud a intervalos periódicos.
  • Vigilancia de la salud tras una ausencia prolongada por motivos de salud
  • Vigilancia de la salud postocupacional.

Para la detección de enfermedades relacionadas con la exposición a polvo de sílice existe el Protocolo de vigilancia sanitaria específica. Silicosis y otras neumoconiosis del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social (nuevo protocolo actualmente en borrador).

Con carácter general los exámenes de salud se realizarán anualmente con el contenido del apartado 4.1.1. del Protocolo de vigilancia de la salud específica de Silicosis y Otras Neumoconiosis, excepto en lo correspondiente a la exploración radiológica, que se realizará en los siguientes supuestos y con la periodicidad, que viene establecida en función de los años de exposición (antigüedad) y de los niveles de exposición a cada agente cancerígeno o mutagénico en su caso, que a continuación se señalan:

En función del contenido de sílice de la materia prima o situación concreta:

Fuente: Protocolo de vigilancia de la salud de Silicosis y otras Neumoconiosis. Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social.

Fuente: Protocolo de vigilancia de la salud de Silicosis y otras Neumoconiosis. Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social.

*Tomando como base la norma UNE-EN 689:2019, conformidad significa que la exposición media ponderada en el tiempo de los trabajadores en el lugar de trabajo es inferior al VLA para el correspondiente periodo de referencia.
La estrategia descrita en esta norma europea proporciona al empresario o a otros interesados un procedimiento para resolver el problema de la variabilidad y utilizar un número relativamente pequeño de mediciones para demostrar, con un alto nivel de confianza, que es improbable que los trabajadores estén expuestos a concentraciones que superen el VLA (valor límite ambiental).
Cuando existan dudas acerca de la metodología empleada en la evaluación o bien de los resultados de la misma, ambos casos se clasificarán de no conformidad.

** Tomando como base la norma UNE-EN 689:1996, exposición aceptable significa que es muy improbable que la exposición observada supere el Valor Límite, tanto en el periodo de tiempo en que se ha realizado la evaluación como en el futuro, mientras no haya cambios de la situación que puedan modificar la exposición.
La exposición también se considerará no aceptable cuando se de al menos una de las siguientes circunstancias:
a. Haya ausencia de registros de mediciones previas.
b. El contenido en sílice en la materia prima sea superior al 15%, excepto que
haya constancia documentada de que los resultados de las mediciones de exposición sean inferiores a los valores límite.
c. Los resultados de la evaluación no cumplan con los criterios de aceptabilidad de la norma UNE-EN 689 vigente en cada momento.
d. Cuando existan dudas acerca de la metodología empleada en la evaluación
definida en el capítulo 3 o bien de los resultados de la misma.

En los siguientes casos, el seguimiento periódico será anual:

Cuando el médico del Trabajo, en atención a las circunstancias concretas de la exposición o de la salud del trabajador lo considere conveniente, los estudios radiológicos podrán realizarse con una frecuencia superior a lo establecido en el presente protocolo.

Tras una ausencia prolongada por motivos de salud.
Tiene la finalidad de descubrir los eventuales orígenes profesionales de la ausencia y recomendar una acción apropiada para proteger a los trabajadores.

La silicosis puede aparecer o evolucionar una vez cesada la exposición, por lo que se recomienda continuar los controles médicos:

  • Por parte de la empresa mientras el trabajador continúe en ella y no se desvincule de la misma (por cese de la relación contractual con la empresa o por jubilación).
  • En servicios especializados de neumología del Sistema Nacional de Salud cuando se haya producido tal desvinculación. (Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, 2001)

En este caso, se informará a cada trabajador que cause baja en la empresa sobre la necesidad de seguir una vigilancia de salud específica por parte del sistema público de salud que corresponda, más allá de la finalización de la relación laboral.

Se recomienda acompañar dicha información, de una carta dirigida a su médico de atención primaria, indicando que se remite al trabajador para dicho control y seguimiento en su caso, y se guardará una copia de dichos documentos en la historia clínica del trabajador.

Además, puede ser necesario incluir información adicional en función de los protocolos que, en su caso, establezcan las CCAA.

Además de la vigilancia individual, se recomienda una vigilancia colectiva de la salud, que tiene como finalidad analizar las relaciones existentes entre el estado de salud del conjunto de trabajadores y sus condiciones de trabajo.

Los resultados de la vigilancia de la salud colectiva complementarán la evaluación higiénica y deberán ser tenidos en cuenta por el servicio de prevención para gestionar adecuadamente la prevención de riesgos laborales.