Se pueden presentar tres tipos de silicosis, que suelen estar relacionadas con las concentraciones de sílice cristalina en el ambiente, sin olvidar la posible fibrosis pulmonar intersticial y la posibilidad de sufrir cáncer de pulmón, tal y como viene recogido en el Real Decreto 257/2018.

Habitualmente la enfermedad presenta una evolución crónica y aparece después de una exposición de varios años a veces cesada la exposición. Entidades como el INS apuntan que la enfermedad profesional puede darse en 10-15 años.

Esta forma crónica tiene a su vez dos formas clínicas: Simple y Complicada. La silicosis simple se caracteriza por un patrón nodular en la radiografía de tórax y la forma complicada por la presencia de masas llamadas de Fibrosis Masiva Progresiva (FMP).

La relación entre la exposición y la enfermedad se ha establecido mediante estudios epidemiológicos, y ha permitido definir unos límites de exposición compatibles con un riesgo razonable de enfermar.

De manera más detallada, esta forma crónica tiene a su vez dos formas clínicas:

  • Se caracteriza por un patrón nodular en la radiografía de tórax, en la que se observan nódulos menores de 1 cm.
  • No suele producir sintomatología ni cambios en la esperanza de vida respecto a la población general.
  • La mayor complicación es su evolución a silicosis complicada, cuya probabilidad aumenta en relación con unas mayores concentraciones en la exposición, a la confluencia con la TBC y a las profusiones elevadas en la radiografía.
  • No suele presentar, tampoco, decrementos significativos en la función pulmonar.
  • Se caracteriza por la presencia de masas llamadas de Fibrosis Masiva Progresiva (FMP), en la que se observan nódulos mayores de 1 cm.
  • Sus síntomas principales son la tos crónica y la disnea, y disminuye la esperanza de vida de quien la padece.
  • Los déficits, tanto obstructivos como restrictivos, son comunes en esta forma clínica, lo mismo que una disminución en la capacidad de difusión.
  • Esta forma clínica se puede complicar con tuberculosis pulmonar, con neumotórax, con cavitaciones de las masas de fibrosis progresivas por necrosis de estas o por micobacterias, y con esclerodermia.

Es mucho menos común que la crónica.

La silicosis aguda es una forma clínica rápidamente progresiva que puede evolucionar en corto período de tiempo después de una exposición intensa a sílice libre, y puede verse en trabajadores con chorro de arena. Se parece a la proteinosis alveolar.

La sintomatología puede presentarse y desarrollarse en un periodo comprendido entre las pocas semanas y hasta los cinco años tras la exposición inicial. Es una forma clínica de mal pronóstico.

Las características patológicas recuerdan a las de la proteinosis alveolar, y en ocasiones se la denomina silicoproteinosis. Radiológicamente se observa un patrón acinar similar al edema de pulmón.

Sus síntomas principales son: Tos, disnea severa y pérdida de peso.

La silicosis acelerada es otra forma clínica, no bien definida, intermedia entre la aguda y la crónica. Clínicamente se parece a la forma aguda y anatomopatológicamente a la forma crónica.

Otras patologías relacionadas con la exposición a sílice pueden ser:

  • Tuberculosis
  • Cáncer de pulmón.
  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Es una forma clínica que aparece después de 2 a 5 años a partir de la primera exposición. Está causada por altos niveles de exposición.

La silicosis acelerada tiende a progresar más rápidamente hacia la silicosis complicada (fibrosis masiva progresiva) y es más frecuente que se complique con una TBC que la silicosis crónica.

Radiológicamente suele observase un patrón nodular de profusión elevada con rápida evolución a la coalescencia.

(Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales (OSALAN))

También denominada fibrosis difusa asociada a polvo inorgánico.

El síntoma principal es la disnea, y su presentación radiológica es muy similar a la fibrosis pulmonar idiopática, aunque su supervivencia se estima que podría ser mayor que en esta última.

Esta forma de presentación se observa con más frecuencia en trabajadores expuestos a polvo mixto.

En el Anexo I del Real Decreto 257/2018, de 4 de mayo, por el que se modifica el Real Decreto 1299/2006, de 10 de noviembre, por el que se aprueba el cuadro de enfermedades profesionales en el sistema de la Seguridad Social y se establecen criterios para su notificación y registro, aparece el polvo de sílice libre asociado al cáncer de pulmón tal y como se muestra en la tabla siguiente.

Fuente: Borrador del Protocolo de vigilancia de la salud de Silicosis y otras neumoconiosis. Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social.